El Bridge llegó a la Argentina antes de la guerra del 14, de la mano de los inmigrantes extranjeros. Si bien la mayor iniciativa correspondió a los ingleses, también hubo influencia de los europeos de otros países.

Uno de los fundadores de la Asociación del Bridge Argentino, comenta en un escrito, que su padre jugaba una partida dominical en casa de una hermana y que el que les había enseñado a todos era el padre de su marido, José Podestá, de origen italiano, y todos sus hijos practicaban el Bridge. En aquel entonces, también se jugaba en varios clubs: “Residentes extranjeros”, “Inglés””Danés”, “Italiano”, etc, y nacionales como el Jockey Club.

Aparentemente no había torneos y sólo se practicaba Rubber-Bridge. El primer torneo local del que se tiene conocimiento, se jugó en 1928. Sir Hillary Leng donó una copa challenger que llevaba su nombre destinada al ganador del torneo interclubs, del que en esa primera oportunidad participaron sólo el Club de Residentes Extranjeros, el Club Danés y el Inglés. Luego se fueron agregando otros, incluso criollos; tanto que en 1932 fue ganada por el Buenos Aires Lawn Tennis Club. De todos modos recién en 1932 se comenzó a practicar en la argentina el verdadero bridge duplicado, en clubes o en locales cedidos a tal efecto.

En ese año en una escisión temporaria del Automóvil Club Argentino se le dio cabida a una serie de entusiastas que dieron origen a la creación del Club Argentino de Bridge; primer club exclusivo de bridge fundado en Sudamérica. Como curiosidad diremos que el segundo fue fundado en Punta Arenas, Chile. La Copa Leng siguió disputándose al menos hasta 1937; ese año la ganó el Club Escandinavo. Al poco tiempo surgieron nuevos clubs dedicados al bridge. En 1935 el Club Social de Bridge, que se podría considerar el más influyente en la difusión de nuestro juego hasta 1968, en que desapareció barrido por la continuación de la Avda. 9 de Julio. También en 1935 se fundó el Club León Casabal, dirigido por ese Maestro, quien se retiró dos años después convirtiéndose en el Club Central.

El bridge argentino fue de lejos el primero en organizarse en Sudamérica a nivel nacional; en el mundo debe haber sido el noveno. En 1934 ya se hicieron las primeras tentativas para lograr una conducción, que dieron fruto al año siguiente, con la “Comisión Argentina de Bridge” presidida por un triunvirato: Pablo Moreno, Enrique Manzanares y Florencio Lozano. En 1944, fue disuelta creándose una Asociación de Bridgistas Argentinos que recién en 1947, se constituyó en Asociación del Bridge Argentino, siendo su primer presidente Alejandro Castro. En 1948 por iniciativa de él , se organizó una prueba internacional de categoría, de donde emergió el Campeonato Sudamericano. El éxito coronó esa iniciativa y los países participantes decidieron seguir con la disputa anual, lo que se ha hecho en forma ininterrumpida hasta el presente. En 1949 por un decreto del Presidente de la Nación, Dn. Juan D. Perón, se instrumenta su personería jurídica y se aprueban los Estatutos sociales, trámite iniciado en el año 1944. Habiendo comenzado la gestión para la inclusión de la Asociación del Bridge Argentino en la Confederación de Deportes Nacional en 1956, recién se logró el cometido en el año 1972. En el año 1995, el Bridge es aceptado como deporte olímpico por el Comité Olímpico Internacional, y en 1999 la Asociación es incluída en el Comité Olímpico Argentino con un delegado que tiene voz y voto.

En 1955, cuando ya había seis países miembros, se constituyó la Confederación Sudamericana siendo elegida para presidirla nuestro compatriota Alejandro Castro, dado que había sido el inventor y organizador del primer sudamericano. Al grupo original que integraban Brasil, Chile, Uruguay y Argentina, se fueron agregando con el correr de los años otras repúblicas del continente. En 1953, Paraguay, en 1955, Perú, al año siguiente Venezuela y en 1963 Colombia. En 1965 Ecuador y Bolivia en 1974. En 1956 comenzaron las gestiones para que Sudamérica pudiera intervenir en el Campeonato Mundial (hoy día Bermuda Bowl), Charles Solomon, miembro de la Federación mundial de la cual luego sería presidente, hizo una gira especial para visitar a los países entonces afiliados a la Confederación; la impresión tenida debe haber sido buena, pues en el 57 la idea fue aceptada y en Enero de 1958 Sudamérica intervino en el Campeonato Mundial que se realizó en Como, Italia, que en ese entonces era un match entre un equipo representante de Europa y otro de Estados Unidos, y estos habían aceptado jugar un torneo triangular.

La Argentina tuvo la suerte de ser la primera representante de la zona en el mundial, ya que nuestro equipo libre ganó el Campeonato Sudamericano en Chile. El equipo que nos representó en ambas pruebas estaba compuesto por Carlos Cabanne, Alejandro Castro, Héctor Crámer, Alberto J. Blousson, y Marcelo Lerner. Del Campeonato Sudamericano también participó Alejandro Olmedo Zumarán, pero no pudo viajar a Italia, por lo que fue reemplazado por Ricardo Calvente en el mundial, Carlos Cabanne fue elegido capitán del equipo. En 1959, ganamos el Sudamericano, lo que nos dio derecho a ser sede del Mundial de 1961. La organización del mismo demandó 15 meses y recibió la unánime ponderación de los visitantes que calificaron al campeonato como el mejor organizado hasta la fecha. Por otro lado, se puede decir que recién ahí comenzó la ingerencia de Sudamérica en la World Bridge Federation, sobre todo de nuestro país, que hasta 1965 fue el único representante zonal.